Todo sobre el síndrome de Morris

Cuando vamos a tener un bebé son disimiles las interrogantes que nos surgen: ¿A quién se va a parecer? ¿Cuál será su carácter? ¿Será un nene saludable? ¿Niña o niño? Sin duda alguna, toda la familia está alerta ante cualquier señal de alarma, sobre todo la mamá, que nada más conocer la noticia empieza a leer todo cuanto material sobre el tema le cae en las manos. Y aunque esto no es malo, lejos de sentirse tranquila, se inquieta.

Sobre todo, porque hay cientos de enfermedades y sólo 9 meses para prepararse para la llegada del rey o reina de la casa. Por ejemplo, ahora se habla muchísimo del Síndrome de Morris, pero ¿Cómo madre debería estar preocupada que mi descendencia lo padezca?

 

En buen castellano ¿qué es Síndrome de Morris?

Las probabilidades de que nazca un bebé con este Síndrome es según el consenso de los especialistas de 1 de cada 20 000 a 64 000 recién nacidos varones, así que no es una afección muy común, pero se conoce más porque figuras públicas han declarado padecerlo.

Es cuando los genitales externos se desarrollan de aspecto igual o muy similares a los de una mujer, como si las hormonas masculinas no existiesen; aunque genéticamente tiene el cariotipo de hombre: 46 genes XY. Esto es resultado a la resistencia a la acción de las hormonas sexuales masculinas: por lo que también se le conoce por sus siglas SIA (síndrome de resistencia a los andrógenos) o como seudohermafrodismo masculino.

 

¿Cómo saber si mi hija tiene el Síndrome de Morris?

Esto casi siempre ocurre en la pubertad porque los primeros síntomas visibles es la amenorrea es decir que no ve la menstruación o unas hernias inguinales. Por demás la escasez de vello púbico o axilar, atrofia de los labios menores y la falta de útero son otro de los signos que pueden señalar la existencia del Síndrome de Morris. Se confirma a través de exámenes médicos como ultrasonidos, determinaciones hormonales y estudio cromosómico.

¿En qué consiste el tratamiento?

Se recomienda la operación para eliminar, si existiesen testículos atrofiados con el fin de evitar enfermedades cancerígenas. Por demás casi siempre se realiza una cirugía plástica para alargar la vagina y se le indica un tratamiento hormonal sustitutivo para fortalecer la identidad sexual de la persona, generalmente femenina