¿Puedo hacer que mi bebé se coloque bien de cara al parto?

Una de las principales preocupaciones de las madres al momento de dar a luz es la posición en la que viene su bebé ya que este factor puede traer complicaciones para el recién nacido y para la mamá.

El parto resulta más fácil cuando el bebito está con la cabeza hacia abajo y con la parte de atrás de la cabeza volteada hacia el vientre, la llamada posición anterior, a la que pasan casi todos los bebés de forma natural antes del nacimiento.

 

La posición anterior es ideal para el parto

Naturalmente la posición anterior permite a tu bebé ajustarse mejor al canal de parto. Durante las contracciones la cabecita de tu bebito presionará el cuello del útero y ayudará a que dilates. Esta posición le confiere la comodidad y seguridad para un nacimiento sin complicaciones. Pero ¿qué ocurre cuando tu bebé se posiciona de otra manera?

Otra de las posiciones  en las que puede venir tu bebé es la llamada posterior en la que la parte de atrás de la cabeza da contra tu columna vertebral. Esta posición puede producirte dolores de espalda y hacer que rompas fuentes  antes de tiempo. Para ayudar a tu bebé a cambiar hacia la posición anterior puedes intentar inclinar tu pelvis hacia delante al sentarte y procurar que tus rodillas no queden más elevadas que tus caderas.

Si debes pasar mucho tiempo sentada debido al trabajo, toma breves descansos con frecuencia y camina. Una de las posiciones más recomendadas durante los últimos días del embarazo es  aquella en la que quedas sobre tus manos y rodillas. Está comprobado que esta técnica ayuda  a tu bebé  a moverse a la posición anterior.

Si tu bebé viene de nalgas lo mejor es dormir sobre el lado para que el bebito se gire. También es aconsejable darte masajes suaves y circulares en el vientre.